Los mejores pueden moverse en el mercado y sentir con precisión lo que están haciendo. Estos traders cuentan con la habilidad de vivir el momento presente, sin verse influenciados por el pasado y por el futuro. En este estado de animo intuitivo que les brinda un sentido total de cuales serán sus operaciones de éxito en el mercado antes de efectuarlas.

Los  grandes traders,   D. Randy Mckay,  D. Hill Lipschutz, D. William Eckhardt, D. Joe y Mark Ritchie, D. Blair Hull, D. Richard Dennis,  D.Michael Marcus, D. William Delbert Gann, D Alexander Elder y un larguisimo etc. Con el excepcional   D. Jesse Lauriston Livermore como el mejor de todos.  Livermore se puso bajista en el pánico de 1907 y en el crash de 1929, y obtuvo un beneficio de 100 millones de dólares de aquella época. Su filosofía y estrategia de inversión siguen siendo enseñadas en las principales escuelas de negocios “incrementa tu posición si se está moviendo a tu favor, y recorta las pérdidas rápidamente si se está moviendo en tu contra”.

Nosotros, los de hoy, queremos parecernos a los mencionados, copiar sus aciertos sus estrategias, su sabiduría, su sangre fría, todo su conocimiento para obtener el éxito como ellos  lo tuvieron.

Los Analistas; Esta  palabra que puede definir aquellas personas que pretenden  predecir el futuro económico  del Trading, sin llegar a ser traders, por falta de valor en la toma de posiciones. Pueden hacer trading sin ser su actividad en exclusiva, ya que esta puede ser la enseñanza, la venta de libros o  su presencia en la T.V. o en la radio. El mercado causa un pánico asombroso en las personas cuando no se consigue controlar las propias emociones. Estas emociones no todas las personas consiguen controlarlas. En este apartado están los analistas.

Los Brokers. Son aquellas Sociedades que son necesarias para que los traders  puedan tener acceso a los Mercados. Tenemos una inmensa  cantidad de sociedades que son  Brokers y Creadores de  Mercado que nos proporcionan esos accesos al Mercado.

Ud. y yo, estamos en el camino del trading diario, para ser traders de verdad. Con ese respeto que tenemos que tener al mercado, como hombres prudentes que somos ya que alguna vez hemos sufrido  sus consecuencias y las conocemos, pero sin miedo a tener alguna derrota. D. Alexander Ellder decía  que el trading, era lo más parecido a una guerra, y coincido plenamente con él. Desde primera hora de la mañana, todos los días laborables nos enfrentamos a compradores y vendedores que en cuestión de horas o minutos cambian de posiciones; es una guerra de unos contra otros, unos que piensan que sube y otros pensamos que baja, y a la inversa. Esa emoción que se sufre, posiblemente sea parecida a la que los soldados sufrían antes de entrar en batalla, sin saber si esta se  ganaría o se perdería con el riesgo que ellos corrían. A nosotros nos pasa exactamente igual, algo parecido, cuando enviamos las ordenes al mercado, tenemos esa sensación como cuando entramos en la ducha o al entrar en el mar y el agua esta más fría de lo normal, un cierto aaahí..., siempre tenemos ese pequeño rechazo. Nunca tenemos la certeza del resultado final.

Entramos en posiciones largas o cortas y nunca tenemos la seguridad de saber si la decisión y la entrada o salida es la correcta. Solamente hemos tomado la decisión  de entrar y el valor de aguantar las posiciones contrarias a las nuestras, las que nos llevan a salir victorioso o sencillamente derrotados en nuestra posición inicial. Esos son, o somos todos los traders. Todos somos eufóricos y todos somos depresivos. La batalla del trading como la militar, causa esas sensaciones y repercusiones en la mente de aquellos que se enfrentan, en el trading y en la guerra.

Todos los traders  que conozco, que ejercen esta profesión como actividad principal única, tienen esas peculiaridades personales que les diferencian de los demás, que ejerce un contrapeso en su carácter personal.
Un traders francés de una gran empresa  financiera del RU. tiene una estrategia muy parecida a la de mi persona, podríamos decir que casi iguales, sin embargo su comportamiento es diferente. Por  la mañana esta tranquilo y relajado  delante de la pantalla, con entradas exclusivamente en divisas. Como el resto de traders cuando el mercado esta a su favor, canta, se ríe, se nota su propia seguridad del éxito,  cuando termina la jornada la euforia sale por sus poros. Y cuando tiene reveses en el mercado  como todos, se siente hundido en el sillón, a la espera para rehacerse y  es allí donde se concentra y se recupera otra vez más. El fin de semana, solamente  es para él, todo el tiempo lo emplea para olvidarse de los cinco días de trabajo anteriores. Otra persona del trading del RU exactamente igual, el mercado le causa euforia y cuando el mercado le derrota, solo desea ser músico. Esto hace que los fines de semana, que toque en conciertos y en las catedrales para aplacar  su propia necesidad.  Otro compañero mas, cuando el mercado termina emplea su tiempo, en todo lo contrario del trading. Alquila una avioneta y se dedica a surcar los cielos sin ir a ninguna parte, o realiza  vuelo sin motor  para coger las termas y caminar por el aire. (Es aconsejable no ir con él, la experiencia  dice que nunca jamás me suba). Estar con él en el aire no es garantía de que uno no se caiga. Solo en el suelo se sabe la gran estabilidad que da el pisar tierra firme. El que subscribe qué puedo decirles, el mercado no nos derrumba, nos quita unos puntos, unos días y otros, pero no nos  derrota. Eso lo hizo en el pasado ahora los ojos están bien abiertos para que no vuelva a ocurrir. La lectura, escribir, la cercanía del mar y cuando el mar esta aceptable, da paz, da seguridad, calma el alma el murmullo del oleaje y hace que se uno se relaje que descanse. Ser feliz saliendo por la bocana de cualquier  muelle, sin rumbo y sin dirección, solamente buscando el reflejo de la luna en el mar, y las sombras de las corrientes marinas, o bien  la lejana espuma de la marejadilla. Lejos donde no se ve la costa, donde nadie molesta, donde solo se oye el silencio y el silbido del viento donde se calman los ánimos.

Todos los traders, cuando el lunes regresamos y estamos nuevamente frente a la pantalla, volvemos a ser lo que éramos, somos otros totalmente diferentes, igual que la semana pasada, solo nos interesa las posiciones que tomamos y los riesgos que tomamos. Hay que tener mucho valor para ser traders, más de lo que la gente se imagina, mucha  sangre fría y muchas ganas de que nuevamente sea viernes para poder nuevamente hacer las cosas que hacíamos la semana anterior.

Esto diferencia a un Trader de un  Analista, el riesgo, el valor, tener hoy muchos o pocos fondos y no saber  que cantidad tendremos dentro de un día, una hora o dentro de diez minutos. Siempre serán diferentes.

Los analistas hacen sus predicciones para otros, ven la batalla del mercado desde la colina, nosotros entramos en la batalla y solo hay una salida, o ganamos o perdemos. Eso nos hace diferentes a los demás hombres en todas las cosas. Me recuerda el amigo que le gusta la música, en la semana de trabajo tan duro en el mercado y luego solo desea relajarse con notas de Bach. Y el Piloto Riesgo? No sé sencillamente que pasara por su mente, pero debe de ser grave para estar en esos cielos volando encontrando muy a menudo bolsas sin aire. Y los demás, que pasa por su mente?  ¿Que hace que nos alejemos de la tierra un día de lluvia y frío para perseguir unos reflejos?.

Somos diferentes, todos los traders que han existido y que existen son diferentes a los demás hombres, con sus grandezas y con sus defectos, pero  necesarios para el flujo del mercado y todos absolutamente todos, eufóricos y depresivos. Eso nos diferencia de los analistas. Ellos miran la batalla, nosotros peleamos. Ellos no salen heridos sino es en su amor propio al fallar en sus predicciones, nosotros cuando todo termina podemos salir y terminar con deudas importantes.
Traders y analistas, cosas diferentes.  

© 19 Diciembre del 2011  The Elephant  * tw