Quería compartir con Uds. la biografía de quien considero uno de los maestros de la bolsa, Jesse Livermore,  considerado por muchos como el mejor especulador de todos los tiempos.
Ha sido uno de los mayores traders de la historia. Su vida pudo ser algo irregular, como trader fue el mejor de todos. Fue uno de los traders más conocidos del siglo XX. Pocos pudieron acumular o perder dinero tan rápido como Livermore.
Lo admiro, leo y releo sus libros y cuanto más los leo mas comprendo el mercado al día de hoy  30 de diciembre del 2011
Sin fuente de origen, recopilado de distintos libros y Web

Jesse Lauriston Livermore fue uno de los traders más conocidos del siglo XX. Pocos pudieron acumular o perder dinero tan rápido como Livermore.

Conocido como “The boy plunger” por la manera en que Jesse tomaba posiciones fuertes en acciones o mercancías (Commodities). Livermore vivía como operaba, de forma fastuosa. Además fue muy popular entre los miembros del sexo opuesto debido a su buen aspecto físico y su boyante estilo de vida.

Livermore nació en South Acton, Massachusetts en 1877. Hijo de un granjero, dejo la escuela en sus primeros años de juventud y viajó a Boston donde se convirtió en “Board Boy” (Pizarrero, para entendernos) trabajando para Paine Webber. Su trabajo consistía en actualizar los precios de los bonos, acciones y mercancías en una pizarra. Como Livermore escribía todos los cambios en los precios se dio cuenta de que los mismos, a menudo se movían de manera predecible. Pronto concluyó que se podía batir al mercado y se podía hacer gran cantidad de dinero.
Por aquel entonces, Livermore no ganó el suficiente dinero para operar en acciones, así que empleó la hora del almuerzo en los “Bucket Shops”, que no eran más que casas de apuestas, entre otras cosas, sobre el precio de las acciones. Allí trató de hacer dinero prediciendo la dirección de los precios de acciones y de las mercancías o commodities. A los 15 años había hecho más de 1.000 dólares, cantidad más que considerable en aquella época. Tras ignorar el aviso de su patrón Paine Webber, de mantenerse al margen de estos establecimientos, Livermore fue despedido.

"...el terremoto de San Francisco desplomó el valor, dejando la cuenta de Livermore con 250.000 dólares de beneficio. Con esto aprendió a no fiarse de los consejos ajenos."

El “Boy plunger”era ahora un trader a tiempo completo. Tal fue su éxito que le fue prohibida la entrada en los “Buckets Shops” de Boston, por lo que se fue a las costas del Medio Este y Oeste, donde hizo 50.000 dólares, aunque pronto tuvo que recurrir a disfraces y a usar nombres falsos para evitar las prohibiciones de entrada. A los 20 años, se marchó a Nueva York, donde Jesse comenzó su carrera como uno de los más grandes operadores de todos los tiempos. En 1906 recibió un consejo para ponerse corto en la compañía “Union Pacific” y lo hizo de manera abrumadora. El valor empezó a subir con lo que nuestro protagonista se encontraba en un serio apuro, pero el terremoto de San Francisco desplomó el valor, dejando la cuenta de Livermore con 250.000 dólares de beneficio. Con esto aprendió a no fiarse de los consejos ajenos.

En 1907, se ganó la reputación como ‘Bear Raider’, operando siempre del lado bajista a gran escala. Se dice incluso, que el todopoderoso J. P. Morgan, le mandó mensajes a través de intermediarios para pedirle que redujera el volumen de su operativa. William Delbert Gann, en su libro “45 años en Wall Street “ , describe a Livermore como “uno de los más espectaculares traders de su época”. Gann afirmaba que Livermore era un hombre honorable que “pensaba en pagar sus deudas incluso después de ser declarado en quiebra por las autoridades”.

De hecho, Livermore y otros muchos traders e inversores, incluyendo al propio Gann, en cierta La principal crítica de Gann sobre Livermore era que éste sólo había estudiado para saber como hacer dinero, pero no para mantenerlo. En palabras de Gann “el tenía la codicia y la energía necesarias para el éxito, pero cuando tenia una cantidad de dinero considerable, no operaba de forma conservadora. Jesse probaba su propia operativa en el mercado en vez de esperar a que apareciese la tendencia natural que el mercado nos muestra en numerosas ocasiones”.

Su éxito le proporcionó un estilo de vida que muchos sólo podrían soñar. El delgado y rubio especulador se compró un yate de 200 pies, de nombre Anita y salió con mujeres famosas, incluyendo actrices como Lillian Russell. Sus hazañas operando pronto llegaron a ser bien conocidas por todo el mundo, incluso la gente comentaba “eres tan rico como Jesse Livermore”. Su fortuna en momento puntuales llego a 100 millones de dólares.

Durante la primera guerra mundial, Livermore pronosticó que el café experimentaría una sustancial subida, lo que le llevo a tomar posiciones largas. Sus beneficios se contaban por millones de dólares, sin embargo los contratos de café se invalidaron, debido a que el gobierno creyó que Livermore se estaba beneficiando de los tiempos de guerra. Esto, arruinó a Livermore por tercera vez.
Livermore siempre fue un trader muy agresivo, amasó y posteriormente perdió, cuatro millones de dólares de su fortuna. La mayor parte del dinero fue hecho con prácticas que posteriormente se declararon ilegales por la comisión del mercado de valores americana (SEC), en el año 1930. La nueva regulación también limitaba actividades tales como:
Usar información privilegiada
Ocultar las posiciones de mercado.
Arrinconar acciones para estrangular la oferta y la demanda.
Controlar la información incorrecta y engañosa para que no fuera publicada.

También llegó a ser muy conocido por su táctica de esperar hasta que la acción alcanzase el objetivo establecido donde se aseguraba unos beneficios considerables y luego la confiaba a un periodista del “New York Times”, o de otros periódicos influyentes, para recomendarla como una excelente compra. Después Livermore se deshacía de su posición de forma masiva, vendiendo en el frenesí comprador que había provocado el artículo del periodista.

En pleno apogeo, se hizo con enormes posesiones inmobiliarias en varios países, así como coches de la marca Rolls Royce, yates y se hizo famoso por sus generosas fiestas.

También tenía unas oficinas secretas en la Quinta Avenida, era allí donde Livermore hacía sus operaciones de gran escala, con numerosas líneas de teléfono y una línea directa de telegramas. La oficina tenía una enorme pizarra donde sus oficinistas la actualizaban constantemente, además también disponía de personal dedicado a la investigación. El único propósito de dicha oficina era el de facilitar la operativa y las actividades de inversión de Jesse.
En 1933, Livermore padeció la gran depresión de la época y después de hincharse a beber durante 26 horas, terminó en una comisaría de policía, preguntando por su propio nombre, ya que había perdido la memoria.

Al verse incapacitado para hacer dinero como lo había hecho anteriormente, decidió vender sus secretos en forma de libro, “Como operar en acciones” que fue publicado en 1940 en dos versiones, una encuadernada en cuero y la otra en formato más sencillo, pero el libro no logró su objetivo de atraer al público.

"William Delbert Gann, en su libro “45 años en Wall Street “ , describe a Livermore como “uno de los más espectaculares traders de su época"

Más tarde ese mismo año, Jesse Livermore tras tomarse dos copas en el hotel “Sherry Netherland” en Manhatan, escribió una carta de ocho páginas a su tercera esposa diciéndole: “Mi vida ha sido un fracaso”.

El hombre que afectivamente fue conocido como “The boy plunger”, el ‘Gran Oso’ o el ‘Rey del algodón’, se dirigió al guardarropa del hotel, se sentó en una silla y se disparo un tiro en la cabeza. Así terminó la vida del que fue considerado el mejor trader de todos los tiempos, el hombre que hizo millones de dólares, dejando una herencia de menos de 10.000 dólares.

El New York Times en su editorial, escribió un epitáfio de Jesse Livermore que decía: “..Qué cosas buenas hizo, qué daño causó, qué significaba la vida para él y para otros – todas estas cuestiones son para hacer una novela...
Se dejaba llevar por su pasión... Vivió en una época en que la especulación que llevaba a cabo venía a ser como la de aquellos chicos que arañan hasta el último penique. .. No dejo nubes de gloria detrás suyo y tampoco dejo nada de miseria humana de la tanta que había creado anteriormente...El mercado en el que operaba ya no es el mismo de antes. Su muerte ha marcado el final de una era...”

El legado de Livermore

Jesse Livermore murió hace más de 60 años, dejandonos su maravillosa experiencia y dos magníficos libros: ."How to Trade in Stocks" (Como operar en acciones)
El libro fue editado en 1940, el año en que Livermore murió. Se cree que escribió el libro como medida desesperada para ganar dinero.
Frases Famosas:
“...El juego de la especulación es el más fascinante y poco rutinario del mundo. Pero no es un juego para estúpidos ni para perezosos mentales tampoco para hombres con un balance emocional poco equilibrado y menos para aventurarse a hacerse rico en poco tiempo. Así te morirás pobre.”
"El juego de la especulación es el más fascinante y poco rutinario del mundo. Pero no es un juego para estúpidos ni para perezosos mentales ... y menos para aventurarse a hacerse rico en poco tiempo. "
“La experiencia me ha demostrado que el verdadero dinero dentro del mundo de la especulación se hace dejando correr los beneficios desde el comienzo de la operación.”
“Si mi valor no se comporta de la forma que había pronosticado, rápidamente cierro la operación, ya que pienso que todavía no ha llegado el momento de tomar posiciones”
“Los especuladores de los mercados de acciones han perdido siempre dinero. Pero creo que la afirmación anterior se puede constatar con mayor seguridad que aquella que hace referencia al dinero perdido por los inversores que dejaron la posición abierta pensando que al final obtendrían beneficios”
“Desde mi punto de vista, los inversores son unos jugadores de apuestas. Realizan su apuesta, esperan, y si todo va mal pierden todo su dinero.”
“Las estructuras de los precios son recuerdos de figuras similares de precios pasados, que debes llegar a familiarizarte con ellas para poder predecir los precios futuros”.
“Cuidado con la información privilegiada ... o, mejor dicho, ten cuidado con toda información privilegiada.”
“Por la única explicación por la que un especulador o inversor pediría razonamientos desde un principio sería sobre el funcionamiento del mercado . Cada vez que el mercado no se comporte de la forma que esperabas – esa es razón suficiente para cambiar de opinión y cerrar tu operación rápidamente... Recuerda, siempre hay una explicación por la que una acción actúa de una determinada forma. Pero también recuerda que corres el peligro de no llegar a familiarizarte con esas razones que mueven el mercado, o familiarizarte con ellas cuando sea ya demasiado tarde.”

II.“Reminiscences of a Stock Operator” (Recuerdos de un operador de acciones)

En el libro  (Recuerdo de un Operador de Acciones) contemplamos el fracaso de un dios de los mercados, los siguientes textos le definen a si mismo.

“A uno de mis más íntimos amigos le encanta contar historias acerca de lo que él llama mis presentimientos. Siempre dice que mis poderes desafían el análisis”.

“La formación de un operador de valores se puede comparar a la educación médica. El médico tiene que pasar  largos años aprendiendo anatomía, fisiología, materias medicas y docenas de asignaturas colaterales. Aprende  la teoría  y  después dedica toda su vida a la práctica. Observa y clasifica todo tipo  de fenómenos  patológicos. Aprende a diagnosticar. Si el diagnostico es correcto, y eso depende de la precisión de su observación, el pronóstico, será bueno, sin embargo, recuerde siempre que la fiabilidad humana y lo imprevisto, evitaran que acierte en un 100%. Y, entonces, a medida que ganan experiencia, aprende, no solo a hacer lo más adecuado, sino a hacerlo instantáneamente, de  manera que la gente piensa  que es algo instintivo. En realidad no es  automatismo. Es, simplemente, que ha diagnosticado el caso según las observaciones de casos semejantes durante muchos años; y naturalmente, después de diagnosticarlo, solo puede tratarlo, sólo lo tratara según lo que le ha enseñado la experiencia.
Una persona puede saber lo que hay que hacer y,  a pesar de ello, perder dinero, si no lo hace con suficiente rapidez.”

"Desde mi punto de vista, los inversores son unos jugadores de apuestas. Realizan su apuesta, esperan, y si todo va mal pierden todo su dinero."
“De hecho yo siempre hago dinero cuando realmente estoy seguro de que la acción se va mover de una determinada forma. Lo que realmente me ha jugado malas pasadas ha sido el no hacer caso de mis conocimientos bursátiles y jugar con mis emociones. Por lo tanto sólo opero cuando estoy seguro de que los precedentes van a jugar a mi favor.”
“..pasado un tiempo, oí a muchos miserables lamentándose, y a las antiguas estrellas del mercado diciendo que todos –excepto ellos mismos- se habían vuelto locos.”
“…y lo único que puede hacer alguien que esté equivocado es estar en lo cierto dejando de estar equivocado.”
“Pero en la práctica, un hombre equivocado tiene que guardarse mucho de muchas cosas, pero sobre todo de sí mismo”
Jack D. Schwager, autor de “Los genios del mercado” y “Los nuevos genios del mercado”, dice del libro: “En mis entrevistas con los 30 traders más famosos de nuestros tiempos, había algunas cuestiones que les planteaba en cada conversación. Algunas de estas cuestiones eran por ejemplo, si ellos habían encontrado algún libro valioso que nos recomendasen para llegar a ser buenos traders y por supuesto la repuesta mas frecuente fue “Recuerdos de un operador de acciones”.