“A veces damos consejos, pero no enseñamos con nuestra conducta” François de La Rochefoucauld

No doy consejos, no acepto consejos, porque en mi caso el camino del Trading ha sido muy complejo, quizás como para casi todos ustedes. En un principio, en los primeros momentos de operar en la bolsa, fueron momentos hermosos. Entre en un mercado alcista las tendencias me guiaron al éxito; fueron los momentos de gloria. Pero… posteriormente llegaron los momentos negros. Simplemente terribles por aceptar consejos, por permitir recibir ofertas, que me llevaron como a un polo al infierno.

Cuando uno se cae porque tropieza es normal sentir dolor, pero cuando uno se cae por que te empujan, entonces el dolor es diferente. Fue muy duro, fue muy difícil continuar hasta que decidí no aceptar ninguna opinión que no fuera la de mi propia mente que fuera leida en un gráfico.

Los consejos que me dieron aquellos llamados “expertos” los del famoso CODI. (Que los dioses confundan a esos iluminados de divisas y les castiguen en la misma caldera que a Judas) Fueron los que me hirieron de muerte, económica y emocionalmente. Al igual que a casi todos aquellos que confiaron en los consejos ajenos. Para después de ver los resultados finales y que todos coincidimos en lo mismo, en un despertar a la realidad, en el suelo, en bolas y sin capa que nos oculte de aquellos en los que hemos confiado en sus consejos y sus sistemas; que si pudiéramos les caparíamos.

Al operar en los mercados es el lugar donde existen más emociones que en cualquier otra actividad humana y se generan múltiples emociones, prácticamente todas ellas negativas por los resultados del trading. En el trading hay euforias, codicias, ambiciones, miedos, bloqueos mentales, esperanzas, depresiones e incluso gente que se siente super-maestros especialistas de bolsa, los preparados para dar consejos que ellos mismos no sabrían aplicar a su propia operativa. Estos son los condenados “especialistas”.

Esta es la razón por la que jamás aceptare un consejo y jamás daré un consejo, además todavía estamos aprendiendo. Cada uno debe de sacar sus propios peces del mar.

Por esa razón: actualmente el trading lo realizamos solos, al igual que un lobo solitario. Solamente compartimos el tiempo con determinadas personas muy limitadas, en especial con mi sobrino.

A primera hora me pregunta “tío como estas” “donde estas metido”. El sabe las posiciones que tengo abiertas al igual que los puntos de entrada. Casi siempre coincidimos en los criterios de salida al igual que en los de entrada. Alguna vez hemos entrado en el mismo Índice con una variación de 1 punto, algo casi imposible, si no estuvieran nuestras mentes en sintonía. Otros días me pide consejo. Pero…. solo le doy mi opinión, solo la opinión, nada más, para no influenciarle en su operativa por si esta fuera diferente a la que el tenía prevista. Me comenta, “entramos en esta empresa, en esta otra”. Solamente le escucho, pero no sigo su recomendación si no la tengo anteriormente predeterminada.

Por ello, cada trader debe de encontrase a si mismo en buscar su propio camino independientemente de todos los demás, sin recibir nunca un consejo ajeno que no sea el de su propio instinto, porque puede ocurrir que:

Al abrir la puesta de una habitación oscura, puede encontrarse lo imprevisto, al igual que en el trading, lo inimaginable lo tendrá usted dentro. Es lo que sentirá, lo que todos hemos sentido, se sentirá como un pollo en el infierno. En esa apertura podrá sentirse tan asustado como un niño en la noche al no tener la compañía de la madre. Su miedo podrá paralizar sus pensamientos y sus manos. El cerebro no reaccionara ante la posición abierta y solo vera el movimiento que va en su contra. Si Ud. no ha madurado independientemente en el tiempo psicológicamente y en la forma de operar de una tendencia.

Y…… Ud. esperará pensando que va a rebotar o corregir, para salirse sin pérdidas, pero esto nunca ocurre y es entonces cuando se encontrara solo ante si mismo. Sin poder darse una respuesta. Una tendencia en movimiento, es una tendencia y es más probable que continúe a que de la vuelta. El movimiento continúa hasta que este finaliza. Y solo lo hace cuando haga el giro en su tendencia, es cuando luego rebotará o corregirá. Por lo que una mala entrada que hagamos, es eso, una mala entrada y tendrá que salirse de la posición corriendo, como el mayor cobarde de la tierra para sobrevivir a la operación para que no se vacíe su cuenta. ¡Recuerde! Más vale cobarde vivo que valiente muerto.

El Sr. Paul Tudor Jones, trader de éxito, nos decía de sus comienzos refiriéndose a su jefe, “Eli Tullis era el mayor hijo de puta que jamás he conocido. Me enseñó que el trading es muy competitivo y que tienes que lograr salvar tu culo bajo toda circunstancia. No importa cómo lo hagas, hay enormes subidones y bajones emocionales psicológicos en este negocio.”

Creo que ese es el punto de encuentro, es el más importante, el del control de las emociones es donde reside el éxito, aparte del conocimiento que se pueda tener del funcionamiento de los mercados, los “subidones y los bajones” que nos produce el mercado son demasiado grandes. Y es en esa toma de las decisiones rápidas para no estar equivocados cuando decidimos nuestra suerte, tanto cuando el mercado vaya a nuestro favor como cuando vaya en nuestra contra.

Si se cierra la puerta a los errores, podrá haberse equivocado muchas veces, pero habrá una nueva oportunidad para encontrar el camino en el Trading. Es entonces cuando podrá o podremos dedicarnos a él completamente, a jornada completa. Sí, la jornada completa es el horario de un trader, el mismo que el horario de las bolsas de Europa y EEUU. En esos lugares es donde esta la liquidez y los grandes movimientos, en esos lugares es donde Ud. y yo podemos operar con total libertad  por la Seguridad Jurídica que nos proporcionan.

Todos nosotros sabemos que la Bolsa es un sueño y para algunos cuando despertemos de él, sabemos que podemos encontrarnos fuera del colchón, sobre el suelo, ya sea técnico o de terrazo. Cada trader hace de la misma capa su particular sayo; el mismo papelito con el mismo gráfico, pero unos lo ven en una posición determinada y otros girándolo 180 grados, de ahí­ sus diferentes sayos cortados todos del mismo paño, el técnico o el emocional.

© 28/3/2014 07:30:28

The Elephant