“Aprendí que el coraje no es la ausencia del miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo” Nelson Mandela

Para un barco el puerto es el lugar más seguro. Pero un barco no está hecho para estar en el puerto.

Por eso toca hacerse marinero. Aprender a conocer las mareas, las cartas marinas, como el mar tiene bruscos movimientos por las diferencias térmicas que podrán formale olas solitarias a las que tendrán que hacer frente a proa abierta, o a 38 grados. El Atlántico como los grandes mares, tiene esos movimientos bruscos y tendrá que conocer el movimiento de los vientos y sus intensidades, tendrá que aprender a manejar las velas en un mar arbolado. Necesitara conocer la intensidad de la tempestad y como gira el viento para saber que velas hay que izar, que cabos tendrá que poner para aguantar la presión, en que lugar han de ser amarradas estas, para que el fuerte viento haga caminar el barco para poder darle dirección con el giro del timón y poder tomar la ruta de destino de llegada.

Todos los que operamos en bolsa aprendemos en la misma tempestad del mercado, subidas y bajadas con sus grandes variaciones. Los marineros en el mar deben de ser los maestros de la tempesdad. Los traders en los momentos malos cuando el mercado se convierte en un huracán o en un mar arbolado por el sube y baja, es entonces cuando tenemos que empezar a saber donde tenemos que entrar y el porque, con cuanto importe ponemos de capital, en que tramos nos mantenemos, donde tenemos que salirnos y cuanto tiempo debemos de mantenernos abiertos.

El movimiento del barco al igual que el viento marino será el que forjara el carácter del marinero. El del trader tendrá que forjarse en el constante aprender de los movimientos del mercado y sus giros.

Cuando hayamos pasado 10.000 horas de trading, cuando hayan pasado por su ojos 20.000.000 millones de gráficos, Ud. y yo, posiblemente entonces, podremos comprender el movimiento de los mercados en su gran magnitud. Al igual que el marinero necesitara del viento necesario para poder manejar un velero, cuando el marinero tiene ese instinto, esa es su profesión. El trader tendra que tener el mismo instinto para saber llevar la nave de su economía al puerto de destino.

A partir de aquí comienza la operativa de éxito. Aprender a operar con riesgo, un trader necesita el movimiento del mercado para poder adaptarse al mismo y generar ingresos, conocer sus giros y saber reaccionar ante los mismos, entonces y después de esta experiencia comenzara a ser un gran trader, solo entonces podrá guiar su economía con cierta garantía.

En caso contrario seremos un Quijote que ha perdido a su Rocinante y nos hemos quedado solos ante el camino a seguir.

Aplicando la experiencia que tengamos adquirida del mercado, de aquello que pensemos de nosotros mismos, esto es lo que determinara o más bien nos indicara el destino del futuro. Lo peor que nos puede pasar es llegar a desconfiar de nosotros mismos, entonces lo vamos pasar muy mal.

Todos los traders de éxito del pasado, todos los que nos han precedido nos han dejado sus formas de operar y su sistemas y todos coinciden en lo mismo, ir en dirección de la tendencia, bien porque sean ciclos alcistas o bien bajistas, pero nadie ha tenido éxito aguantando una posición contraria al mercado. De ellos es de quienes tenemos que aprender, a ellos tenemos que imitar. El mercado nunca cambiara, siempre será repetitivo al igual que el comportamiento humano. Si conocemos estos comportamientos, no lo tenemos difícil, solo hace falta seguir el comportamiento del mercado.

Nos puede pasar que al hacer una entrada que vaya a favor de la tendencia principal y que sin embargo esta sea una mala entrada, ya que todos los precios siempre corrigen al llegar a la resistencia y si la entrada es en una cresta de un impulso, retrocede y nos mete en pérdidas que pueden ser muy importantes si estamos en Índices, en Materias Primas, Cfds o en acciones. Ante este caso solo tenemos dos opciones, salirnos lo mas rápidamente posible de la posición o aguantar hasta que corrija el porcentaje correspondiente y luego asumir el riesgo de “piramidar”.

 

Esta palabra de “piramidar” suena a algo peligroso y en realidad es muy peligroso y mucho más, si no nos recordamos de esas 10.000 horas de trabajo ante los mercados.

“Piramidar” consiste en aumentar el tamaño de una posición que esta siendo perdedora en una tendencia ganadora, cuando estamos en una tendencia principal. Ud. puede haber entrado largo y el mercado corrige, cuando esta corrección ha finalizado, nuevamente se pone en la dirección de la tendencia principal y Ud. puede añadir un lote del doble de posiciones que tiene abiertas en el mercado, si la tendencia continua en su dirección de origen. En su variación se puede hacer lo siguiente: Entrar en el retroceso con el doble de las posiciones abiertas. La primera entrada que tenemos abierta, en cada movimiento van disminuyendo las pérdidas, al crecer los precios. La segunda entrada, la “piramidal” actúa como beneficio al tener el doble de posiciones, e ir a favor de la tendencia y al mismo tiempo amortiza las pérdidas de la primera entrada. Si calculamos el tamaño de las posiciones por ejemplo, podemos utilizar las ganancias realizadas para aumentar nuevas posiciones del saldo favorable: A la inversa se hacen en la tendencia bajista.

Esta técnica tiene la intención de aprovechar las tendencias principales y aumentar la rentabilidad. Promediar al alza o a la baja puede lograr maravillas en nuestra cuenta cuando se hace adecuadamente. Uno de los objetivos estadísticos en el trading es mejorar el beneficio teniendo pequeñas pérdidas y grandes ganancias. Si somos capaces de promediar al alza o a la baja con éxito, tendremos un mayor saldo derivado de las grandes operaciones ganadoras que hemos añadido a las posiciones totales.

Todo nos irá bien si no nos separamos de la pantalla para controlar las cotizaciones, siempre y cuando las posiciones sigan aumentando de valor. Ya que es muy difícil identificar el punto en el que se deben añadir más posiciones, estas solo se deben de realizar cuando las ondas secundarias terminan de hacer una corrección. Ya que jamás debemos de pensar que el mercado subirá o bajara en vertical, el mercado sube, baja y corrige. Jamás sube o baja en vertical, esto nunca ha ocurrido ni siquiera en los crack, siempre tienen un ligero rebote o una corrección. En este caso en la corrección secundaria es donde se incrementan las posiciones con un aumento de volumen  como puede ser este ejemplo 1-2-4. Si se está con 1 contrato se añaden 2, si se han añadido 2, se pueden incrementar 4 más en la nueva correcion.

Igualmente puede iniciarse la entrada con 2 contratos para incrementar 4 más y posteriormente 8 más si todo va según lo previsto; bien en contratos o en volumen de miles de acciones.

Ante esta forma de operar nadie por nada del mundo debe de separase da las pantallas del ordenador para tener previstas las salidas “a mercado”, por si esto fuera necesario, al aumentar exponencialmente el riesgo.

La última posición siempre será la más arriesgada por su altura y por su volumen. Por lo que esta última solamente puede añadirse cuando los precios de ondas menores superen resistencias en la formación de ondas mayores. Esta fórmula o forma de “piramidar”, aumenta progresivamente los contratos en las correcciones, para mantenerse en la tendencia principal.

Pero no parece aconsejable ser realizada esta operación por aquellos, que no hayan pasado por sus ojos los 20.000.000 millones de gráficos ni las 10.000 horas de trading realizarlo en real, no en demo.

Cuando esa experiencia sea dominada como técnica, es a partir de ese momento cuando podremos salir con el barco a la mar y poder regresar a puerto.

© 7/4/2014  07:14:58

The Elephant