El hombre persigue el poder, pero él no sabe que es un gran reto que por sí mismo siempre aparecerá, con la mano que aprieta el ratón por una idea que vive en su fantasía deseada. El Trading es el paradigma de los sueños de la riqueza infinita y rápida. Pero esa no es la realidad, todos los sueños se caen si uno no esta preparado y sino es acertada su posición en la entrada en el mercado llamado Forex,  Índices o en la simple Bolsa.

Más tarde que temprano es cuando nada tendrá sentido si no vive para aprender de sí mismo, de sus errores, de los errores de los demás. Y vera que se encontrara solo en un desierto, donde esta perdido, sin ninguna posibilidad de sobrevivir a un mercado como este, mercado terrible, despiadado y cruel.

Todos tenemos nuestras posibilidades, nuestra oportunidad... pero es tan importante saber como funciona este chiringuito llamado Bolsa, como el saber vencer el miedo para no dejarse dominar por el exceso de confianza.

Primero aprender, después controlarse, recordar el pasado como si fuera vivido hoy mismo y, luego tener esa paciencia en la espera de un buen movimiento para la entrada en largo o en corto. Y…la disciplina para saber salirse del mercado cuando este tiene la posibilidad de girarse contra nosotros. Porque el mercado siempre corrige o rebota, todos los días, todas las horas. Todas las tendencias mayores y las micro tendencias menores. Siempre ha ocurrido y mañana no será diferente al día anterior.

Hay buenos pilotos y para ser buenos necesitan años de estudios y miles de horas de vuelo, gastarse unos 280.000 $ dólares para que les den el título y vuelen en una compañía regular por un sueldo no muy superior de 2.500$. Han tenido que trabajar muy duro para hacer un trabajo que no todo humano puede hacer. Un especialista del corazón o de cualquier órgano humano, necesita unos costos parecidos y años de experiencia antes de que pueda operar a una persona en un hospital para salvarle la vida.

Aquí en el Trading todo el mundo promete la riqueza infinita en una semana, en un mes y posiblemente si opera con los llamados expertos del Forex, ustedes se levantaran mañana con un saldo en su cuenta superior al que usted pudiera imaginarse.

Naturalmente yo discrepo de esas opiniones, el Trading “es el salario del dolor” nos decía el gran Kostolany. Livermore, el mayor trader de los tiempos decía lo mismo y su vida así lo refleja. Todos los traders actuales vivos han pasado por ese calvario del dolor que es el Trading, casi una crucifixión.

Usted no será diferente a los demás, no tocara el cielo con los dedos, sin retroceder a la profundidad de los infiernos.

En el mundo virtual del Trading, sus presuntos gurús, algunos de ellos con dificultad para distinguir el día de la noche y mucho menos hacer una entrada en el potro salvaje del DAX en posición corta o larga, nos animan a entrar. Luego están los foros y las redes sociales con sus opiniones sobre unas operativas que nunca van a realizar y que jamás han realizado ellos mismos en real.

Los Intermediarios de Valores, los Broker nos incitan cada minuto que entremos de inmediato en el mercado, ya que los millones que están ahí para que los cojamos, o se van a marchar sin nosotros. Que nos apalanquemos hasta límites 1:400, porcentaje irracional. O se tiene la cuenta muy grande para aguantar las embestidas del mercado, o recibes una llamada en el mismo día o un correo diciendo que repongamos garantías.

Pero la realidad es que casi todos los analistas del mercado indican, que no han acertado una ni por pura equivocación. Sabiendo que como mínimo uno tiene en la primera entrada un 50 % de acierto. Igual que tirar una moneda al aire, cara o cruz, verde o rojo. Son las mismas posibilidades en la primera entrada. Pero en la segunda, tercera, cuarta y así hasta la veinticinco entrada, yo les aseguro que el 99 % son fallos. Si fueran aciertos se hubieran quedado abiertos en la primera entrada.

Se ponen largos y el Dax baja 200 puntos liquidando la cuenta, (si esta no es muy importante). Se ponen cortos y los precios suben con dirección a la estratosfera. Dos entradas y los sudores son terribles. Tiemblan las manos, los pies, las pestañas, los ojos no ven el color de las velas, y las manos para manejar el ratón, no obedecen al cerebro.

La vida del Trading, es como subirnos en una montaña rusa, sin saber quien es el hijo de su padre que va a manejar el motor, sus velocidades y sus frenos.

Y sin embargo hay más anuncios de publicidad del Forex, del Dow, del Dax, del S&P500, de Trading, y de todas las bolsas del mundo, que de todas las bebidas alcohólicas que en el mundo existen y de todos las salas de fiesta del mundo juntas, incluidas de todas las mujeres que dicen dejarse querer.

Es decir ya sabemos quien maneja el mundo, y en donde no debemos de meternos. Si no sabe no haga Trading

The Elephant 1/6/2015     TW