La Abuela, la Madre.

Hemos elegido el elefante como avatar en representación e nuestra persona por la gran impresión que nos causo al verlo por primera vez en nuestra infancia un animal tan gigantesco y distinto a todos aquellos que conocíamos en las tierras donde nacimos y vivíamos.

Cuenta la mitología, que la imagen de los elefantes, para los hindúes y para muchos de los hombres simboliza “Él es el que abre los caminos y el destructor de los obstáculos”.
Los elefantes son portadores de la buena suerte y según la tradición, decían que cuando tenían la trompa erguida, se rocían con oro en polvo disuelto en agua, plata y nueve tipos de piedras preciosas o semipreciosas.

Cuenta la leyenda que, el elefante es respetado por su longevidad, memoria, por su fuerza y aguante. Los elefantes atraen la buena suerte, larga vida, sabiduría, alejan la envidia, atraen la abundancia y ayudan a alejar las envidias.

Son los sueños del pasado, los recuerdos de hoy deseos del mañana. El recuerdo de mi abuela que formo mi carácter, para mi madre, son aquí donde se reflejan mis sentimientos.

Volver a  caminar  nuevamente por la tierra de mis orígenes, donde ella descansa. Deseo, necesito ir a ver la tumba de mi abuela. Lugar para estar solo, sin la presencia de mi mujer ni mis hijos, solo, en ese lugar  para darle las gracias por las grandes enseñanzas que me dio y por inculcarme la disciplina como forma de vida, por dejar en mí todos los recuerdos buenos de la infancia, las gracias por perdonar mis grandes travesuras, por  enseñarme a encauzar mi carácter para el bien, las gracias por  librarme de algún castigo de mi madre, las gracias por calentar mis manos  con las suyas en esa tierra tan fría.

Volver a caminar nuevamente por las tierras que fueron de sus abuelos, que fueron suyas y ahora mías son. Que quiero, que necesito notar el olor de la tierra mojada cuando llueve, pasearme por las parameras  para ver como crecen los cardos silvestres y sus azuladas flores, como rebrota la vida después de la lluvia, notar el olor de los robles cuando crecen, ver  como renacen  miles de flores en las encinas, volver a ver como el viento mece los trigales como una marea sin fin, como las amapolas alegran el color de la tierra, notar  el olor de la manzanilla, de la  lavanda, del heno, de la hierva cuando  brota. Necesito volver a ver como el reflejo del sol chispea contra las aguas de la laguna donde jugaba, oír el croar de las ranas, ver como  sobre las choperas siguen cantando los ruiseñor, como vuelan los siete colorines, volver a ver nuevamente el vuelo irregular de las alondras, oír el canto de la perdiz,.Volver a pasear por las viejas casonas donde los mochuelos con sus grandes ojos en la oscuridad de la noche, nos causaban temor.  El recuerdo de mi primer perro, Tuli.

Seguir recordando mi infancia como uno de mis mayores tesoros, el recuerdo de mis grandes travesuras, sin malicia pero grandes, todos aquellos que fueron mis grandes sueños compartidos con mis amigos de la niñez, aquellos que se cumplieron y aquellos que siguen volando sobre las copas de los olmos.
Pasear solo, para ver el gran cambio que se  ha producido en mí y el porqué ha sido tan grande. Volver nuevamente  a sentir el frío viento sobre mi frente, para sentirme seguro sobre la tierra que estoy pisando y el porqué actúo de esta manera y de como  lo hago. Solo yo, ante mí con mis recuerdos, los más hermosos de mi vida, que quiero volver a tener aquellos  mismos sueños de cuando era niño y que solamente soñaba. Seguir soñando hoy  como padre y como hombre adulto, volviendo al principio de mis orígenes.

Todos esos sueños y recuerdos solo se podrán reencontrar en ese lugar, donde comenzaron mis primeros días y donde descansan mis antepasados al lado de su tumba, pisando las tierras que ella piso. Lugar donde comenzó mi vida, la forma de entender ésta; de vivir y dejar vivir, de intentar no cambiar nunca porque así somos y porque  así queremos ser, que quiero seguir sintiéndome orgulloso de mis orígenes, de la tierra de  mis padres, de este conjunto que se llama España  por la que camino y en la que vivo de la que nunca me marchare, donde viven mi mujer y mis hijos. Quiero volver a tener los mismos sueños de la  infancia, volver a ser ese niño  travieso  al que su abuela adoraba, enseñaba y protegía.

Barreales

The Elephant