Desarrollo e inteligencia una forma de operar

Para mí, esto funciona así. “Si puedes ganar la batalla lucha, si no, retírate” Mao Tse Tung.      

Para ello entro en el despacho, enciendo los ordenadores, pongo las claves, los antivirus se ponen en acción, chequeo todos los sistemas y a continuación, entro en el intermediario.

Enciendo el ordenador de la música, es entonces cuando todo lo que  hay en el exterior no existe para mí. Solo existe el mercado, la música que vuela por la estancia, y yo allí es donde encuentro la concentración. La música que me apoya, la poesía que da paz a mi alma inquieta, es una especie de libertad que hace que los hombres nos volvamos humanos.

Esperamos el momento, esperamos, la hora, la paciencia debe ser nuestra compañera, a la espera del momento preciso que  indique la entrada de que la posición sea acertada. Somos como un lobo solitario, salimos solos de caza, sin compañía, sin nada más que nosotros mismos. Nada nos distrae, nada nos impide pensar libremente. En la estancia finalmente libres, como las aves que vuelan lejos sobre el mar atlántico.

A partir de ese momento somos lo que decimos ser, con aciertos y con nuestros errores. Con esa calma de un guerrero antes de comenzar la batalla en la tensa espera. Con la serenidad de pensar que no siempre tendremos la razón y con la boleta preparada, para retirarnos del mercado en una fracción de segundo, si este nos lo indica.

Días que tocamos casi el cielo, días que pisamos el suelo del error, y días que nos enseñan de los errores del día anterior. Porque todo el mudo debe de saber que ningún trader acierta todo. Esa persona los dioses no la han creado. Simplemente no existen.

Siempre se aprende de los errores, y cuanto mas grandes son, más se aprende. De esa experiencia del pasado, tiene que surgir esa energía poderosa que es la confianza en uno mismo. En uno mismo esta nuestro poder que nadie lo puede arrebatar. Ahí somos nosotros mismos.

A veces cuanto todos nuestros sueños deberían haber sido mejores de lo que fueron, tendríamos que mirar para atrás para ver los errores cometidos. Cuando el mercado y la noche ha sido oscura y tormentosa, sabremos  porqué hemos perdido el camino de la dirección correcta de una tendencia. No tendríamos que tener miedo cuando nuestras lágrimas caigan, ya que siempre se aprende de los errores, y…el Trading es la mayor escuela del mundo para aprender, del dolor propio y del ajeno.                                                      

Todos los trader cometemos errores, cayendo en la arrogancia, en la frustración, la desesperación, para terminar en el camino de la rendición, por una mala gestión del ego y del temor y...el miedo no puede existir si se conoce a uno mismo. Pero solo a través del coraje, es lo que a lo largo del tiempo nos da el éxito  en el mercado.

La mayor parte de la especulación realmente se reduce a la paciencia, pero cuando tocamos nuestra parte del Yo, es cuando esta la ponemos en duda. Solo paciencia, que es extraordinariamente muy difícil de adquirir para todos, y para mí igual que para usted. La espera, la larga espera en el mercado, es la paciencia, esa es la virtud de un gran trader para llegar al  éxito. Podemos  estar equivocados en una posición, pero en ningún caso podemos dejarnos llevar por la precipitación y por las emociones del momento.

Los seres humanos siempre aprendemos, y sobre todo, de aquello que nos ha causado un terrible dolor, y eso no se aprende en unas horas, en unos días o en unos meses.  Nadie aprenderá chino en una semana, ni en una semana se hará piloto militar. Ningún árbol crecerá  veinte metros en un año. Todas las cosas necesitan su tiempo para estar maduras, y el Trading necesita mucho más tiempo para que usted pueda madurar.

Todos, absolutamente todos los operadores o trader, hemos pasado por  “el salario del dolor” que es el Trading. No hay excepción alguna, para llegar a la meta. Si no estamos en condiciones de operar, no debemos de hacerlo, aunque los cien mil anuncios que hay de Trading digan lo contrario. Si lo hacemos, la frustración de una mala entrada, y en el laberinto que esta nos mete, solo será corregida retirándose del mercado, y posiblemente no sepamos hacerlo o no tengamos valor para hacerlo. Muchas veces, nos mantendremos con más valor que fuerzas tengamos, para superar una posición perdedora. Entonces sabremos lo que somos.

Los viejos trader ven cosas que otros no ven, hacen operaciones que no son aparentemente lógicas para otros y tampoco son comprendidas. Los que han sido quemados en mil batallas por el mercado, no cambian sus vidas cuando ganan, ni se desesperan cuando pierden. Por encima de todo, son trabajadores del intra-día o de tendencias mayores en cualquier producto financiero.

A nosotros a los pequeños trader solo nos interesa posicionarnos en la dirección de los grandes operadores, que son aquellos que mueven el mercado y que marcan la tendencia.

Posiblemente para todos nosotros y también para mí, hay tres enemigos psicológicos que abatir. Uno es el ego, otro la falta de paciencia y otro el posible temor. Estos defectos a los trader les causan, que se disparen a los pies y luego lloren por las heridas que se han causado.

Muchas veces he escrito, [Sino sabe no haga Trading]. El Trading es una profesión intelectual, nunca emocional. Las emociones la mayoría de las personas no las pueden  soportar. Posiblemente yo sea el único, que diga que no hagan Trading, posiblemente lo sea. Algo conozco de esta profesión, y de todos los que por ella han pasado incluido yo, ha sido  terriblemente difícil, terrible emocionante y tremendamente variable.

Es una profesión intelectual, con diez horas de trabajo, ya que nunca sabremos cuando el mercado va a moverse en una tendencia importante; los grandes trader mil veces nos lo han mencionado, mil veces nos han contado sus éxitos y sus fracasos.  Pero parece ser que el ser humano no los quiere oír, no quiere ver la realidad, y no quiere saber la verdad de que se está metiendo en un lugar excesivamente peligroso.

Muchos podrían pensar, porque así se lo indican, que serán trader de existo en un espacio de tiempo muy corto y posiblemente este será el mayor error de sus vidas.

Si alguien piensa que con un cursillo podrá batir a otros trader, o personas como yo, es que es muy ingenuo.

© The Elephant 16/7/2.016

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