Riesgo y Locura

Tocar el cielo es hermoso, tocar el fango del suelo es horrible,  solo se sabe cuando se toca. Tocar los sentimientos  de los humanos es prácticamente imposible, sentimientos diferentes, pensamientos distintos.  Por eso, nosotros somos lo que somos, distintos pero no diferentes.

El Trading no es un camino a la locura, es un aprendizaje constante que puede durar toda una vida, de cómo se mueve el mercado y lo que nos  importa es la suma y la resta con un saldo positivo, que es por lo que luchamos, por las diferencias de beneficios.

La buena noticia es, que yo he cometido todos los errores en el mercado de Valores igual que en la vida. En la vida, lo bueno y malo es recuerdo y experiencia. En el Mercado de Valores es aprendizaje igual que en la vida, una constante ante su variable evolución, que nos enseña a pensar desde el momento en que nacemos.

Esperamos crearles una narrativa que les desmitifique lo que son los mercados en su aprendizaje, dejándoselos como sueños posibles, para todo hombre o mujer que decida asumir riesgos en esta profesión, y que pueda tener éxito.

Mucho he leído y mucho he escrito. He leído la vida de los grandes Traders, de los grandes escritores y pensadores, la mayoría de ellos, hoy en día los consideraríamos como personas fuera de lo común, o de lo que podríamos llamar normal.

La profesión de Operador de Mercados, posiblemente sea la profesión más codiciada por los humanos, pero tendremos que reconocer, que es la  más peligrosa para una persona experta o inexperta en esta materia. Profesión que  extraordinariamente es muy difícil de adquirir, que solamente se reduce a la paciencia, para saber cuando hay que entrar y saber salirse. La gestión del ego, del yo, del miedo, a trabes del coraje que es lo que a la larga da el éxito en el mercado. Y para conseguirlo, un buen operador de mercados, deberá de ser como un pensador, con la visión de un soñador y el coraje de un guerrero.

Kostolany, dos veces tuvo intención de suicidarse, por las pérdidas en el mercado. El Sr. Elder entro en pérdidas, fue tanto el pánico que cogió al mercado, que tuvieron que ayudarle a pinchar las órdenes. El gran Livermore, después de ser el más grande operador, se suicido en un hotel. El Sr. Aldol Merkel fue barrido en VW, y se tiro a la vía del tren por la pérdida de 1.000 millones de €, teniendo un capital  de reserva de 7.000 millones de €. Y, otras muchísimas personas que conozco, han pasado por este calvario, casi una crucifixión, incluido yo.

Por mi mesa han pasado, jueces, fiscales, abogados, empresarios, controladores aéreos, ingenieros, directores de bancos, economistas, militares, funcionarios de la administración, programadores de sistemas, hombres de negocios, las personas más diversas; pero todos tenían el mismo sueño, ser traders, y Operadores de Mercados.

Algunos de ellos ante la pantalla, ante las órdenes enviadas su mente ha cambiado su forma de ser. He visto en su cara el miedo ante una posición; como les temblaban las piernas, como les sudaban las manos, como  sus ojos brillaban para derramar una lágrima, he visto en su cara la desconfianza ante lo desconocido.

Esta es la profesión “la más peligrosa después de la guerra” nos decía el Sr. Ellder. Aquí, en este lugar, se baten todas las emociones humanas, “la codicia, el miedo, la esperanza” en este lugar es donde en la realidad baten todas las esperanzas humanas y todos los sueños de las personas. Solo cuando se conoce el mercado se tiene una posibilidad de ganar dinero, sin que en ello intervenga la pura suerte. Solo el conocimiento  supera a los miedos y las esperanzas.

Es un campo de batalla, donde todos luchamos, uno contra todos, pero la gloria y la victoria solo es de unos pocos, de aquellos que han aprendido a leer el lenguaje del mercado, y se han superado así mismos. 

El mundo del Trading pensamos y creemos que el 95 % es psicología y el resto son precios, por lo que lleva a la mente humana al límite  de sus posibilidades y de su aguante.

Una persona puede abrir un negocio y perder todo su capital; podrá consolarse al  ver que al vecino le ha pasado lo mismo, que el ciclo económico era malo para ese negocio, y que las pérdidas estaban en el riesgo.

Los humanos podemos soportar el dolor físico, pero el moral y el emocional que produce el mercado, no lo puede soportar absolutamente nadie.  Se rompe su intelecto, se rompe su vida y su forma de entenderla. Las hemerotecas y la historia de la vida humana a si lo demuestran.

El “tormento chino” “las torturas nazis” “los métodos de doblegar la mente” “las prisiones de Guantánamo” y  así un infinito etc., Esas emociones hacen que la mente del trader, sea una locura constante al ver fluir para arriba y para abajo su dinero.

¿Quién no siente presión y temor con 200 contratos en un Indice? Todos absolutamente todos, todos los que han o hemos enviado la orden al mercado, y allí, la vemos parpadeando como si fuera nuestra última noche.

Ya nos lo decía el Sr. Livermore, “el miedo, la codicia, la esperanza” esa es la verdad para todos, incluido para mí.

Nunca  se sabrá el siguiente movimiento que tomaran los precios y nadie lo sabe, con la excepción de los Creadores de Mercado. Que dirección va ha tomar el mercado en los próximos minutos, si lo supiéramos hubiéramos puesto en el mercado 1.000 contratos.

Esa es la realidad, esos son ustedes, y ese soy yo.

Barreales

©The Elephant  12/4/2018

 The Elephant