Psicología y el Trader

Las personas que nos dedicamos a esta profesión; la más difícil del mundo, en la que se conjugan toda clase de imprevistos y todas nuestras inquietudes y dudas físicas y mentales, en las cuales el Sr. Sigmund Freud,
“La psicología moderna se ha dedicado a recoger hechos sobre la conducta y la experiencia, y a organizarlos sistemáticamente, elaborando teorías para su comprensión. Estas teorías ayudan a conocer y explicar el comportamiento de los seres humanos y en alguna ocasión incluso a predecir sus acciones futuras, pudiendo intervenir sobre ellas.”
Creo que el estudio psicológico de un Trader no consiguio al no hacer su estudio a la fecha de hoy.

El mercado va a una velocidad que nosotros mismos no conseguimos ver y muchas veces quizás la mayoría de las veces ni comprender.
Solo hace falta ver el movimiento de las casaciones del USD/EUR en cada tick y ver que nuestras mentes para saber que estamos metidos en un túnel del viento o del tiempo, nuestra mente va más allá de la velocidad de viento y del tiempo. Queremos adelantar a los precios en sus movimientos.

Vemos o queremos ver  como en el intra día podríamos adivinar o prever los movimientos, sin que estos sean reales, al olvidándonos precisamente de lo  transcurrido en el gráfico del movimiento en todo el día hasta el momento de  nuestro pensamiento.

Los movimientos del intra día nos hacen ver o pensar en un soporte o resistencia, cuando no es cierto, ese movimiento nos hace igualmente ponernos cortos, porque nuestra mente quiere ver la superación de un soporte cuando éste solo hace un suelo, igualmente nos obliga a cerrar las posiciones cortas para abrir largos pensando que ese es el soporte, abriendo largos  para nuevamente indicarnos que la decisión que hemos tomado es errónea, solo es un movimiento de giros del mercado en segundos o como máximo en minutos.

Nuestra mente nos derrota, nos engaña, vamos más avanzados en el pensamiento que  la tendencia de los precios, tanto en un sentido como en el otro.
Es decir nosotros mismos somos nuestros peores enemigos, como decían los clásicos.

Cuando vamos tan acelerados, tan rápidos, intentando superar al propio mercado, es él el que nos derrota, nos engaña en las posiciones cortas, y nuevamente nos engaña en las posiciones, largas.
Después de cuatro engaños lo dejamos por aburrimiento y por la fuerte contradicción que tenemos contra nosotros mismos.
Sentimos rabia y cabreo el ver como  no conseguimos coger una tendencia en su punto  de inclinación o de flexión hacia una dirección.

El problema no es del mercado, somos nosotros, es solo nuestro, nos adelantamos a los movimientos, nuestras mentes quieren superan lo que no es posible, ni a la máquina del tiempo ni al túnel del tiempo, tampoco podemos superar a las gigantescas computadoras, programadas precisamente para eso mismo, dar y quitar posiciones.
Nunca podremos adelantarnos al CREADOR   del MERCADO, esa entidad o sociedad que creo ese mercado para dar precios. Dar precios solo en su propio beneficio, no en beneficio ajeno.

Todo lo anteriormente mencionado lo sufrimos las personas que trabajamos en el intra día con cierta regularidad, nos adelantamos a los movimientos olvidándonos de lo más importante y esencial, como el Sr. Sigmund Freud estudioso de la mente humana y su comportamiento expuso en su momento.
El mercado cualquier tipo de mercado que sea, por muy primario que sea, es sicología en un 95% de los acontecimientos del mercado y el resto son precios.

Nuestra mente, nos mete en el túnel del tiempo y no sabemos con cierta seguridad a que velocidad vamos  y a que velocidad van los precios y los componentes que componen esos mismo precios.

Profesión dura y terrible, luchar contra el 95 % de nosotros mismos para obtener una victoria.
Esta es la cuestión de que la mayoría de los Trader,  o son eufóricos o depresivos, son demasiadas las luchas  en unos mercados tan duros en los cuales solo triunfan unos pocos y los demás aguantan el hecho de la derrota, ocasionada casi siempre por fallar en la Sicología.

Se compra, se vende y se vuelve a comprar y la mayoría de las veces, no sabemos el resultado de las decisiones que hemos tomado, por la grandísima  velocidad del mercado y por la gigantesca velocidad a la que nosotros vamos.
Solo cuando uno  cierra las posiciones y estamos fuera del mercado, nuestra mente vuelve a ser nuestra, y entonces reconocemos, que nos  hemos  equivocado, y las decisiones que hemos tomado no son las correctas. Si no hubiéramos ido tan deprisa, tan acelerados, las decisiones hubieran sido otras, quizás acertadas.

Eso somos nosotros, esos son nuestras mentes, en momentos determinados. En el intento de derrotar al Mercado, sabiendo de antemano, porque lo sabemos,  que al mercado jamás se le puede derrotar; solo se le puede acompañar en su victoria o en su derrota y nosotros solo podemos ser la sombra que les acompaña en cada movimiento de su tendencia.

The Elephant.