A mi mujer 12/9/2014

Escrito por Super User. Publicado en Smile, please

A mi mujer

Eras tan joven y clavaste tus ojos en los míos para decirme, solo quiero vivir a tu lado. Gracias por haberme elegido. Gracias por encontrar a la persona indicada en el momento adecuado.

Orquesta Sinfónica de Tenerife Maestro D. Diego Navarro. Soprano Sta Cristina Farrais

FIMUCITÉ 5 - "Lovers" from "House of Flying daggers" - Shigeru Umebayashi

Había un campo en mi pueblo
donde siempre jugábamos tomados de la mano
el viento era genial
al tocar la hierva

Éramos tan jóvenes… tan valientes
entonces soñé una y otra vez
que me abrazabas fuerte bajo las estrellas
le prometí a mi amado Dios
que te amare por siempre

El tiempo ha pasado
muchas cosas han cambiado
pero el campo permanece en mi corazón

Oh ¿Dónde estás?
debo decirte que aún TE AMO
así que voy a ir por ti

Vuelas a mí alrededor como una mariposa

Tu voz….
todavía resuena en mi corazón
tú eres mi verdadero amor

Había un campo en mi pueblo
donde en  primavera todas las flores florecían
perseguíamos mariposas
tomados de la mano hasta el final del día
Tu voz….
todavía resuena en mí Corazón

NO TE DETENGAS ANTE MI TUMBA Y LLORES,

No te detengas ante mi tumba y llores,
No estoy aquí, no estoy durmiendo.

Soy miles de vientos que fluyen en el horizonte.
Soy los diamantinos copos de nieve de gran esplendor.
En los verdes campos, yo soy la luz del sol.

Y en otoño, la delicada y suave lluvia soy yo.
Cuando te despiertas en el silencio matutino,
Soy el trino de las aves que cantan a tu alrededor.
Soy las tenues estrellas que brillan al anochecer.

No te detengas ante mi tumba a llorar,
No estoy ahí, no estoy muerto.

Mary Elizabeth Frye

 

Tu mirada

“Me miraste a los ojos, penetrando,
en lo más profundo de mi alma.
El cristal azul de tus pupilas,
me mostraba, mi imagen reflejada.

Me miraste y pediste temblorosa
que un te amo, saliera de mis labios,
pero ellos ya no tienen más palabras
pues los golpes de la vida los han cerrado.

Me miraste y tu pelo se erizaba,
y una gota redonda en tu pupila
que brotó, de un corazón roto
y cayó recorriendo tu mejilla.

Me miraste y tu rostro empapado
me exigía una palabra, una respuesta,
y mentí diciéndote te amo
por ganar de tu cara una sonrisa”.

Walt Whitman

Esta tarde

Ahora quiero amar algo lejano
algún hombre divino
que sea como un ave por lo dulce,
que haya habido mujeres infinitas
y sepa de otras tierras, y florezca
la palabra en sus labios, perfumada:
suerte de selva virgen bajo el viento
Y quiero amarlo ahora. Está la tarde
blanda y tranquila como espeso musgo,
tiembla mi boca y mis dedos finos,
se deshacen mis trenzas poco a poco.
Siento un vago rumor; toda la tierra
está cantando dulcemente. Lejos
los bosques se han cargado de corolas,
desbordan los arroyos de sus cauces
y las aguas se filtran en la tierra
así como mis ojos en los ojos
que estoy soñando embelesada.
Pero
Ya está bajando el sol de los montes,
las aves se acurrucan en sus nidos,
la tarde ha de morir y él está lejos
lejos como este sol que para nunca
se marcha y me abandona, con las manos
hundidas en las trenzas, con la boca
húmeda y temblorosa, con el alma
sutilizada, ardida en la esperanza
de este amor infinito que me vuelve
dulce y hermosa.
Alfonsina Storni Martignoni